30 de Diciembre

A menos de 36 horas para ese número redondo, 2020.

El codo… bueno, sigo fastidiado, sin grapas, limpio, sin mierdecillas rojas, etc, pero se ve el costurón a leguas, vamos que parezco el Costurero de la Reina o un muñeco de trapo recosido porque el perro juega con él.

Mi parte izquierda va bien fastidiada, la rodilla se sale cuando quiere, por lo que he de ir con cuidado siempre y no hacer giros bruscos en seco. El túnel carpiano destrozado desde 1992 y a todo esto le sumamos el codo izquierdo. Tranquilos que en la derecha se me rompió un hueso de la mano en 1996 y en 1992 el túnel carpiano, sí, ambos a la vez, desde entonces me los cuido como si no hubiera un mañana :p

Pero faltan… ¿Cuánto, 36 horas para el 2020? eso no es ná.

Quiero saber a quién le haré la primera foto en 2020, tengo una ligera idea, pero va a ser buena que te cagas :p

Espero poder escribir algo antes de fin de año, son más de las 5 de la mañana y no puedo dormir, por ello escribo ahora y se publica después :p

Mi codo.

Para los que no me conocen o llevan tiempo sin saber de mi, debéis saber que el 9 de Octubre de 2014 puse el pie izquierdo sobre una loza de hormigón desnivelada seis centímetros y al levantar el pie derecho me desplomé en vertical.

Esto me produjo lesiones en las manos y en el codo izquierdo, más exacto, una fisura en el hipocóndilo izquierdo. Es una zona del hueso que se encuentra bajo las venas por la cara interior del brazo, (por donde te sacan sangre habitualmente), pero ya que por ese lago hay muchas venas, lo normal es solucionarlo por el lado exterior, en el caso de que haya que operar.

Lo curioso de esto es que cuando me recogió la ambulancia y me llevaron al Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla, (a partir de ahora H1), la doctora que me atendió mirando las radiografías, dictaminó que era una fisura, así que nada de operar (bien!) y me colocaron una férula por el exterior y aplicaron un vendaje compresivo. Me citaron quince días después para ver que tal iba la cosa.

Pues me hacen seis radiografías, y las dos doctoras me dicen «uy que bien lo llevas, ya está curado, pero como te duele, te lo dejaremos otros quince días». Pues vale, quince días más haciendo locuras para llevar tu día «normal».

A los quince días me lo ve un médico que me hace diez radiografías y las consulta con otros tres médicos de trauma, los cinco en la misma sala, y lee lo que había en la ficha, no se lo explican y me dá una carta de prioridad alta para que me fuera con ella a Urgencias del Macarena.

Me encajo allí a los 40 minutos y me pasan directamente a un quirófano, me ponen una manta de plomo y cinco especialistas de Trauma me hacen como ciento cincuenta radiografías que se ven en tiempo real en una pantalla y el trasto que lo hace gira 360ºx360º. Me dicen que me pasan a planta una habitación a la que llaman «Suite» y al día siguiente iría el médico a explicarme.

Ceno y duermo allí, llega el día siguiente, y llega el médico y me dice que vamos a ir a hacernos un TAC del codo… ¿Uno? Me hicieron seis 🙁 (a 20 minutos cada uno… y sin desayunar, eran las 7 de la mañana).

Sobre las 13 h me viene el médico y me cuenta que lo que vieron como fisura, realmente se equivocaron y era una rotura y esto es muy curioso, ya que quince días después de la caída me dijeron con nuevas radiografías que todo iba genial. Pero me indican que realmente era rotura, y al no haberse operado en ese momento, el hueso roto se desplazó trece milímetros, por lo que el dolor venía a que estaba siendo empujado hacia fuera y no podía ni mover el brazo.

Os hago resumen: Me operan, a la semana me quitan la escayola y me ponen un trasto de aluminio para «defensa» del brazo, al aire, se veían las grapas, 36 cm de abertura y un total de 35 grapas. Soy alérgico a las pastillas que hay que tomar para tenerlo 40 días escayolado, así que de ahí el trasto de aluminio. Tras 25 días de rehabilitación ya estoy arreglado. UN MOJÓN.

Al año, es decir a finales de 2015, segunda operación, seis centímetros con siete grapas. Ya estaba de las grapas hasta los cataplines. Me sacan los dos clavos y el alambre (mejor no os cuento como fue la primera operación para que no os desmayéis).

Durante 2016, 2017, 2018 y 2019 me siento cada vez peor el codo, el brazo y la mano izquierda, pierdo toda la sensibilidad y fuerza y en lugar de avanzar, retrocedo. El 22 de Noviembre de 2019 me vuelven a intervenir. Tercera operación (con anestesia general), Ahora me ponen el nervio en su sitio, se había quedado pisado entre el músculo/tendones/hueso y eso provocaba la pérdida de sensibilidad y fuerza.

A la semana e quitan el vendaje, a los 12 días de la operación me quitan siete grapas y a los 4 días, me quitan las diecisiete restantes (24 en total), no he medido aún el tamaño, pero es bastante largo.

Tengo el codo hecho un cristo.

Os paso foto del cómo se veía el 1 de diciembre, cuando me hicieron la primera cura, es decir, siete días después de la operación:

Os mantendré informados.

V Mierdaniversario H1

El día 26 de Octubre 2019 fue el 5º aniversario, más bien el 5º mierdaniversario.

Cinco años desde que puse el pie sobre una loza de la Avenida Torneo, una loza que estaba en desnivel y que curiosamente, sigue así, no la han arreglado aún, no tienen dinero y les encantan que les denuncien.

Cinco años de dolores insoportables, de no poder ejercer mi trabajo como antes, de estar limitado en movimientos y coger peso.

Cinco años de no poder levantar más de 2 kilos durante 30 segundos.

Cinco años sin poder coger una bicicleta o moto y mucho menos un volante (ni un mísero patinete eléctrico) porque no puedo con la presión que hay que realizar sobre los manillares/volante.

Hace cinco semanas se me bloqueó el brazo, no podía moverlo, a las 4 de la mañana sin poder pegar ojo fui a Urgencias del Macarena, curiosamente me tocó el mismo Box que el de hace cuatro años. Me dieron un cabestrillo, un Nolotil y me dijeron “así durante quince días”. Claro, porque no tengo otra cosa que hacer.

A los tres días de eso y sin dormir en esos tres días decidí ir a las 7 de la mañana al médico, vaya a “asaltar” en medio del pasillo a mi cirujano, a contarle que no podía más de dolor. El me dijo en su día que si me dolía, que lo hiciera así, así que así lo hice, sin cita previa.

¿Cómo sigo? A fuerza de pastillas que me “duermen” literalmente el brazo desde el hombro hasta los dedos, pero claro, una cada ocho horas y me deja frito todo el día.

Probé a ver la equivalencia del dolor: Levanté una pesa de medio kilo con la mano izquierda y me duele, no podía con ella, así que intenté poner peso en la derecha para llegar a ese mismo punto. ¿Sabéis el resultado? Acojonante: 30 kilos.

Ese es mi plan actualmente, no puedo con el móvil, me pesa hasta una hoja de papel, se me escapan los hilos de coser entre los dedos sin saber porqué. La sensibilidad la he perdido por completo, la precisión…. Ídem de lo mismo.

En menos de un mes me vuelven a operar, vamos a por la tercera, esta vez es para recolocar el nervio en su sitio, porque como estorbaba, pues lo pusieron en otro sitio y de ahí la pérdida de sensibilidad. Que digo yo, que ya podrían haberme puesto el dichoso nervio en la segunda intervención.

Por cierto, Demandé al Ayuntamiento, el cual ha salido de Rositas. Y demandé al Hospital Universitario Virgen Macarena por mala praxis y diagnóstico erróneo, el cual GANÉ y me indemnizaron. Pero tranquilos, que no llegué al medio kilo, una mierda. La prótesis de Titanio que necesito para acabar con esto sale en 80 mil dólares y se hace en Texas durante 20 días. Así que como no me toque la primitiva… tengo brazo tonto para los restos.

Como para que no te den ganas de ponerte delante de un camión en la autovía.

PD: H1 es el Hospital HUVM. H2 es HUVR…