OSX: Captura de Pantalla

Os voy a dar una razón de peso, nunca mejor dicho.

Mi pantalla, es la de un MacBook Pro Retina de finales de 2018 de 13″, una captura de pantalla genérica, es decir, tirando de “cmd+mayúsculas+3” te escupe un archivo PNG de tan solo 9.700 KB (casi diez Megas).

Si en lugar de guardar un PNG, OSX guardase un JPG, la historia sería infinitamente diferente, ya la misma captura, te escupiría un archivo de 1.1 MB (Mega y ná)

Si haces cuatro capturas al día (hay gente que hace cientos de ellas al día), hablamos de unos 39 MB diarios, que a la semana son unos 194 MB (lunes a viernes), 776 MB al mes. Unos 10 GB de capturas al año que solo sirven para ver algo en concreto en un momento dado. (Hice una aproximación suponiendo que hagas 4 al día y que trabajes 5 días a la semana y 12 meses al año, que como ya sabemos un mes es de vacaciones, pero algún sábado trabajas y no haces 4 capturas al día ni de coña, vamos, no bajas de la docena ni con las manos atadas. :p )

Si extrapolamos estos cálculos a JPG, pues serían menos de 2 GB al año al igualdad de condiciones (claro que en vez de pesar 9,7 pasas a 1,1 MB por archivo).

Y no olvidemos cuando un colega nos pide que le mandemos la captura por Güasap o correo electrónico, adiós a los datos y un rato sin ellos porque entre la mala cobertura y lo que pesan las jodías capturas… bueno, ya me entendéis.

¿Te quieres venir al lado oscurito y cambiar de PNG a JPG?

Ve a Aplicaciones, luego abre Utilidades, abre la Aplicación Terminal (Sí esa que os acojona tanto) y ahora escribe exactamente la frase de abajo (o copia y pega y a juir)

defaults write com.apple.screencapture type jpg

Ahora desloguéate del Mac, (ya estoy otra vez con palabrejas de las narices) es decir: Clicas en la manzana de arriba a la izquierda y seleccionas la última opción que tienes «Cerrar Sesión de…» te saldrá de nuevo el sistema de inicio, clicas tu usuario (tu foto/monigote), metes la contraseña y ya está. Ahora haz una captura de pantalla pa ver que pasa, seleccionas la captura y pulsando «cmd+i» te escupirá una ventanilla (que se va a tomar por saco y no me preguntes por qué, porque es un misterio aún para mí) y verás si es un PNG (y lo hecho mal) o es un JPG y has triunfado o es un TIFF porque ta molao más (y consume que te cagas), etc etc…

Como imagino que muy torpe no eres, te habrás fijado que en la orden que pusiste en Terminal, lo del final es jpg, si pones tiff/png/gif/….. pues lo cambias al formato que quieras.

¿Quieres ver la diferencia real entre una captura y otra? Os dejo este enlace que te escupe un PNG y este otro que te escupe un JPG. Recordad que son capturas de pantalla, no tienen que ser perfectas, además, para la perfección ya tenemos el TIFF.

Los USB-C

Imagino que ya todos estaremos mas que familiarizados con los puertos USB tipo C, estos que son rectangulares con los lados circulares y que por gracia del destino, son reversibles.

Bendita la hora que idearon el conector…

Bendita? En serio? Estoy hasta el gorro de los puñeteros conectores de mierda. Es que son un puñetero incordio, durísimos de poner y de quitar… ¿Pero a qué Ingeniero en su sano juicio se le ocurrió esta mierda de conector?

Vamos, que sí, que la tecnología y tal es buena, pero no se, ya podías haberlo construido el doble de grueso, que sería lo mismo y sería más fácil de quitar.

Porque sí, en un sobremesa, te la pela, pero en el portátil…. CUATRO! mi MacBook Pro trae CUATRO puertos!! Uno lo he «matado» con un conector magnético estilo MagSafe (esta es otra, inventan una cosa alucinante y luego se la cepillan, Tim Cook y Johns Ive son Gilipollas, lo que yo os diga, gilipollas) para el cargador, pero de momento, no he encontrado conectores magnéticos para los C que sean pequeños, porque los hay de dos centímetros dude ancho, pero entonces se come el siguiente puerto.

Y esa es otra, que no hay suficiente ancho en el MBP como para poner los dichosos puertos uno junto al otro… échalo pállá joío dioh! (como dirían en mi querido Umbrete).

Quería escribiros más, pero llevo unos días bastante al de la sesera y no es plan de que leáis tanta cosa revuelta de mi coco, que no entiendo ni yo.

De MacBook Pro 2010 a 2019 de un plumazo.

A finales de Febrero de 2019 regalé mi MacBook Pro C2D con 8 GB de RAM y SSD a mi sobrina Mar, creo que le va a venir de perlas en la Universidad para esas carreras que ha seleccionado (esto es otro tema, pero es de aupa lo que ha decidido).

La cosa es que ya que le regalaba mi Mac me iba a quedar sin nada que aporrear con los dedos, por lo que me compré un MacBook Pro de última Generación. Un BICHO, sí, en mayúsculas.

16 GB de RAM, 250 GB de SSD (de infarto, 2.710/1.280 MB/s R/W), con pantalla retina, de 13”, TouchBar, y 4 puertos Thunderbolt 3 de 40 Gbps cada uno.

“La cosa”, que me desvío comentando estas cosillas:

Necesitaba un Disco Duro externo que fuera tan rápido como el interno, así que decidí meterme en un NVMe de Samsung, el 970 que se pone a 2.560/2.010 MB/s R/W estando conectado por Thunderbolt 3.

Esto me permite tener proyectos de vídeo multipista en 8K, fotos RAW de 16 bits, capas, colores y formatos que quieras. Y sí, no es ninguna burrada, hace unos días abrí en PS, 150 (sí, 150) archivos TIFF de 350 MB cada uno y ni se despeinó.

Y aquí empieza la odisea que tras 45 días he resuelto de la mejor manera que he podido realizar.

Pero esto es otro tema y os lo cuento la semana que viene.